Aficionado a los pueblos costeros del Mediterráneo. No vivo en Moraira, pero llevo ocho años yendo siempre que puedo. Esta guía recoge lo que voy aprendiendo cada vez que vuelvo.
Trabajo de informático en Valencia y desde hace una década coleccioniono pueblos costeros del Mediterráneo. Pongo «colecciono» porque es lo que hago: voy, me quedo unos días, recorro cada playa, pruebo cada restaurante, hablo con la gente que lleva décadas allí, fotografío todo y vuelvo a casa con el cuaderno lleno de notas.
Moraira me enganchó hace ocho años. Vine por casualidad un fin de semana de octubre, después de un congreso en Alicante. Volví al año siguiente, y al siguiente, y al siguiente. He llegado a quedarme dos semanas seguidas en alguna ocasión. Conozco el pueblo lo suficiente como para tener opinión propia sobre cuál es la mejor cala para snorkel, qué restaurante ha bajado el nivel y por qué la subida al Cap d’Or merece la pena hacerla al atardecer y no al mediodía.
Hay sitios más espectaculares en la Costa Blanca. Calpe tiene el Peñón. Altea tiene la cúpula azul de cuento. Jávea tiene Granadella. Pero Moraira tiene algo que para mí pesa más: que no se ha rendido al turismo de masas. Sigue siendo un pueblo donde hay vecinos paseando al perro, mercadillo los viernes con productores locales, y una franja de casas blancas frente al mar que no han sido sustituidas por torres.
Esa es la razón de este cuaderno. Moraira merece que alguien la cuente bien.
La empecé porque me cansé de leer información mala sobre Moraira. Webs que copian datos viejos. Blogs que no han pisado el pueblo. Agencias que te venden el sueño y luego llegas y resulta que la playa que prometía está atestada y el restaurante cerró el año pasado.
Lo que leerás aquí lo he comprobado yo. Si una playa tiene aparcamiento gratuito, te lo digo. Si un restaurante ha bajado el nivel desde la última vez que estuve, también. Si hay algo mejor que lo que aparece en Google, lo cuento.
No vivo de esto. La guía la mantengo por afición pura.
Lo que me obsesiona es que ninguna ficha mienta. Ese es el método que sigo.
Cada ficha de playa, restaurante o POI la escribo después de haber estado físicamente en el sitio. No publico nada sobre un lugar que no haya pisado.
Las distancias se miden con Google Maps + verificación a pie. Los metros de playa se cruzan con datos del ayuntamiento. Los horarios se confirman llamando al sitio o consultando su web oficial dos veces al año.
Las fotos son mías o de Wikimedia Commons con licencia verificada. Cero IA generativa, cero stock saturado de Shutterstock. Si una playa está masificada en agosto, que se vea masificada.
Cada primavera y cada otoño hago una revisión completa de las fichas. Confirmo horarios, precios, estados de los negocios. Si algo cambia, se actualiza inmediatamente.
Cuando es opinión, lo digo. «Para mí, la mejor cala para snorkel es L’Andrago» no es lo mismo que «L’Andrago tiene un fondo rocoso con posidonia». Lo primero es opinión, lo segundo es dato.
Esta guía cuesta dinero (hosting, dominios, herramientas) y tiempo. Tengo dos formas de cubrir esos costes y las pongo aquí para que lo sepas.
En las páginas informacionales (playas, qué hacer, blog, noticias) verás anuncios de Google. Están claramente etiquetados como «Publicidad» y nunca dentro del propio contenido editorial. No los pongo en las páginas de hoteles para no confundirte con un enlace patrocinado.
Los enlaces de reserva de hotel son de afiliación de Booking.com. Si reservas a través de uno de esos enlaces, recibo una pequeña comisión sin que te cueste un céntimo más. Te lo digo siempre que aparece un enlace de este tipo. No condiciona la opinión: si el Hotel Swiss me parece mejor que Le Dauphin para tu caso, lo digo, aunque la comisión sea menor.
Si tienes una pregunta sobre Moraira o quieres contarme algo (un restaurante nuevo, un dato erróneo en una ficha, una playa que se me escapó), aquí estoy:
Instagram: @morairatop
Email: a través de la página de contacto
“Lo que leerás aquí lo he comprobado yo. Eso es todo lo que prometo.”