§
Página

Moraira con niños

Moraira funciona bien con niños: calas de agua tranquila, un pueblo que se anda en diez minutos y un castillo que se ve gratis. Lo que más condiciona el día no es qué hacer, sino la hora a la que llegas y dónde dejas el coche. Te cuento un plan honesto, con lo que de verdad funciona y lo que evitaría.

La playa, que es a lo que venís

Para niños, la cala es El Portet: arena fina, agua plana que sube muy despacio y aparcamiento a 80 metros con rampa hasta la arena. Es la más cómoda con cochecito o con peques que aún no nadan.

Si la encontráis llena, L’Ampolla es la playa urbana del pueblo, con servicios y restaurantes al lado. Lo que evitaría con niños pequeños son las calas rocosas como L’Andrago: son estupendas para snorkel, pero incómodas para construir castillos de arena. Tienes la selección completa en playas para familias.

Cuando se cansan de la arena

El pueblo da para una tarde sin coche. El castillo es una torre del XVIII junto al puerto, pequeña y gratuita, perfecta para una visita corta. Si caéis en viernes, el mercadillo de la mañana entretiene un buen rato. Y el paseo del puerto, con los barcos, suele gustar.

La logística, que es lo que falla

En julio y agosto, llegad antes de las 11. No tanto por la playa como por el aparcamiento: es el cuello de botella real del pueblo en verano. Comer pronto también ayuda; las terrazas se llenan y con niños esperar mesa es lo peor. Tienes opciones en dónde comer en Moraira.

Un día que funciona

Playa en El Portet por la mañana, comida temprana en el pueblo, siesta o rato tranquilo, y a media tarde el castillo y el puerto cuando baja el calor. Sin prisas y sin pretender hacerlo todo: con niños, medio plan bien hecho gana al plan completo a la carrera.